Queridos espectadores.
Los espectadores sois vosotros, estáis viendo este vídeo.
Queridísimos espectadores, resulta que estoy llevando gafas de sol, porque tengo ojeras.
¿Las veis? Mis profundas y negras ojeras.
Cuando no duermes bien, cuando duermes mal, tienes ojeras
¿Y por qué dormimos mal?
Pues porque tenemos pesadillas.
También puedes dormir mal por estrés.
O también puedes tener insomnio.
En este caso yo os voy a contar una pesadilla, como un libro:
La pesadilla de Laura.
Os voy a contar mi pesadilla porque ha sido una pesadilla rara, rara, rara.
Y por eso me acuerdo de ella.
Todo empezó en una ciudad que no conozco. Era una ciudad en la que hacía frío, porque había nevado.
Había nieve acumulada en las calles.
Y yo estaba con mi familia.
Entonces, de repente se me acerca un señor y me pide que vea su casa.
Su, su casa... casa.
Su casa, era una casa de dos pisos: tenía el primer piso y el segundo piso.
Era un dúplex: dos pisos.
Y pues el señor era un padre, tenía una familia: tenía una hija y... Y más familia.
Total que el señor me dice: ¿Puedes ver mi casa y decirme si la puedes vender por un buen precio?
Y yo dije: por supuesto.
Me encanta ver las casas de la gente por dentro, me encanta.
Dentro y fuera.
Pues a mí me gusta ver las casas por dentro.
Entonces vamos a la casa, resulta que es una casa vieja.
Vieja.
La casa es muy grande pero como es vieja no tiene aislamiento,
y hace mucho frío en la casa, hace mucho frío.
En la cocina hay muy pocos muebles.
Solo hay un fregadero, para lavar los platos, un par de de fogones para cocinar con fuego y...
Poco más.
La cocina es muy grande y hay pocos muebles.
El salón es feo, feo, feo.
Tiene un sofá de cuero marrón, una mesita de café y cabezas de animales.
Tiene cabezas de animales en las paredes, como un cazador. Un cazador.
Otra cosa que tiene la casa son chimeneas. No tiene una chimenea como cualquier casa, no.
Tiene ¿3, 4 chimeneas?
Tiene un montón de chimeneas, y dices: bueno es que la casa es fría, las chimeneas vienen bien...